16/2/12

ESTE JUEVES UN RELATO. I HAVE A DREAM


Tú eres un ángel  y yo una bruja con apariencia de diablesa. Tú te emocionas con las películas románticas y yo, reparto mi corazón entre el baile y las ciencias ocultas. Tú anhelas escapar de la ciudad a un sitio más tranquilo y yo, amo las ruidosas calles en las que he crecido. Tú sueñas  despierto y yo, vivo de noche. Tú lloras en silencio y yo, no lloro nunca.
Tú eres demasiado perfeccionista y yo, no soy muy amiga del orden. Tú piensas en nuestro futuro y  yo, me limito a nuestro presente. Tú eres de carne y yo, prefiero la verdura. Tú odias mis pócimas y mi escoba y yo, jamás he pensado en deshacerse de ellas. Tú te pasas las horas leyendo y yo, sólo leo para memorizar conjuros. Tú te deshaces  en un mar de confidencias y  yo, me lo callo todo. Tú eres un niño bien y yo, no encajo en tus fiestas pero no me importan las opiniones de fuera ni los comentarios hirientes.
      Nuestras  discusiones nacen y mueren entre todo aquello que compartimos. Un día de playa, el olor a chocolate caliente, el beso más inesperado, la reconciliación más dulce, la complicidad de una mirada. Somos polos opuestos condenados a amarnos más allá de nuestras diferencias. Nuestra vida es un eterno duelo, siempre confrontados, dudando a veces de nuestra relación, nunca aprendiendo a separarnos del todo. No compartimos metas, ni gustos musicales, ni creencias, ni siquiera la misma visión del mundo. Nuestros ataques tienen siempre un contrataque. Nuestro proyecto de vida en común es realmente arriesgado pero merece la pena intentarlo. Porque el amor puede ganar la última y definitiva de las batallas. En el fondo, ambos somos uña y carne, enamorados de aquello que a cada uno le falta y que encuentra en el otro. Tú te mueres por mis besos y yo, me muero por dártelos.
Más sueños en casa de Pepe

1/2/12

ESTE JUEVES UN RELATO: PERSONA QUE ES CURIOSA, TIENE REFRÁN PARA CADA COSA


Esta mañana me he ido a tomar un café a un sitio nuevo que han abierto cerca del centro. Todos los días paso por la puerta y siempre digo que voy a entrar pero nunca lo hago.  Así que esta mañana he sacado un ratito y he ido.
Es curioso, no me había fijado en el nombre del bar. (Seguro que si llego a fijarme no me hubiera pasado lo que me ha pasado…)
He entrado, me he sentado en la barra, ya que curiosamente el bar no tenía mesas y he pedido mi café. Después de diez minutos esperando, aparece el camarero y cuando le digo…¡¡¡hombre ya pensaba yo que habías ido a Colombia a por el café!!! Va y me contesta…Más vale tarde que nunca. Y se va.
Me dispongo a tomar mi café, ¡¡¡por fin!!! Y al mirar veo que tiene un pelo. Le digo al camarero… ¡¡¡oiga, aquí hay un pelo!!! Y el tío sin inmutarse me contesta… tampoco es para tanto guapa, que ya se sabe que dónde hay pelo hay alegría.
¡¡¡Qué alegría ni que coño!!! Tráigame otro café ahora mismo y esta vez, no hace falta que vaya a ver a Juan Valdés que tengo prisa.
Se me queda mirando y todo pancho me dice…Tampoco es para tanto.  Vísteme despacio que tengo prisa.
Me le quedo mirando y le pregunto. ¿¿¿Me piensa contestar a todo con refranes??? Y me dice….Ya sabe, hombre refranero, hombre medido y certero. …Y la verdad señora, quien se pica, ajos come.
¡¡¡Ay que joderse!!! Yo solo quería un café y ahora no quiero ni café ni vivir ni na de na. Me pongo el abrigo y cuando voy a salir por la puerta sale de la barra y me dice…A enemigo que huye, puente de plata.
Me le he quedado mirando y le he dicho… Desde luego… si ya lo decía mi abuela, que al buey por el cuerno y al hombre por el verbo.
¡¡¡Y se me ha ofendido!!! Yo media hora aguantando sus refranitos y cuando voy yo y le digo uno va y se me ofende. ¡¡¡Abrase visto!!!
Que el tío ni corto ni perezoso se me queda mirando el escote y me dice con tono de burla… A la vuelta de la esquina pueden solucionar su problema, porque ya se sabe que teta que no abarca la mano, no es teta si no grano.
¡¡¡Eso si que no!!! Le digo... ¿Qué quieres? ¿Refranes? ¡¡¡Pues te vas a cagar!!!
…Y ahí empezó todo señor juez. Yo decía uno y él otro. Por ejemplo yo decía…Pensamientos de hombre pobre, pedos de borrica vieja. Y él me contestaba…La mujer y la sartén en la cocina están bien.
Yo no tenía intención de agredirle, lo juro. Es sólo que cuando me dijo muy sonriente que a la mujer y al papel hasta el culo le has de ver, yo me le quedé mirando y le dije que hombre largo de pata y estrecho de culo maricón seguro. Y claro se sintió ofendido y  me agarró del culo para demostrarme su hombría. Intenté zafarme, pero no pude. Así que me acordé de lo que siempre me dijo mi abuela.
“Hija, no existe hombre grande que resista patada en los albaidas bien dada”.
Y puse en práctica el refrán.
Soy culpable señor juez, lo admito, pero recuerde que juez mal informado, fallo desacertado. Que justo es el mal que viene, si lo busca el que lo tiene. Qué no hay palabra mal dicha si no es mal interpretada y que de sobra es sabido que de puta a puta… taconazo.

Más refraneros en casa de Verónica




30/1/12

Y LLEGASTE...




Estando con un vacio, dentro de mí llegaste tú a llenar mi espacio.
Tocaste mi corazón, tocaste mi alma y mi espíritu.
Te conozco y me conoces.
Sabes de mi llanto, de mis tristezas y de mi risa.
Eres mi música, eres mi sueño.
Toma mi mano estoy aquí para ti si no te importa.
No puedo vivir si tu no estas, eres mi  luz, eres mi esperanza.
Has cambiado mi vida y te llevo dentro de mí.
 Ya no hay vacío en mí, solo un corazón que late por ti.


29/1/12

...Y COLORÍN COLORADO, ESTE JUEVES SE HA ACABADO.

Muchas gracias a tod@s  por vuestras aportaciones y vuestra participación en mi primer jueves dirijido.
Espero de corazón haberos hecho soñar y haber estado a la altura de tal honorable responsabilidad como es la de dirigir un jueves.
Una cosita más....
Por petición vuestra, Sara, consiguó al fin liberarse de su maldición y pudo conjurar a su amado. No la fue fácil, la llevó unos cuantos años, pero al final lo consiguió.
Aquí os dejo el hechizo que utilizó para volver a poder estar con su amado.
 
Conjugaré esta noche todas las fuerzas de lo oscuro, invocaré el fantasma del dolor de mi primera vez. Atraparé en un frasco tus gemidos y con ellos un hechizo haré.


Alas de murciélago y ojos de rana en lugar de una caricia en tu piel. Entre telarañas a quien se te acerque ataré. 


Con un remolino de palabras mágicas tu voluntad doblegaré y en un bacanal de insinuaciones te darás cuenta de que quiero más.


Esta noche bajo la luna llena, tu amor nuevamente requeriré, me quieras o no me quieras otra vez sobre tu piel arderé.


No necesito que me ames para tenerte, sólo deseo tus labios al amanecer, aunque para ello deba embrujarte otra vez.


En un aquelarre solitario reclamaré tu presencia, prefiero tu mala compañía a la amargura de tu ausencia

25/1/12

MI RELATO: DULCE SARA



Erase una vez...
Hace muchos años, en un recóndito lugar de un país alejado, vivía una bruja horriblemente fea. Sus ojos eran dos rendijas brillantes, su ganchuda nariz se veía adornada por una enorme verruga negra, su boca desdentada y pestilente y  de su garganta salían ranas y sapos cuando hablaba. Era tal su lamento, que tenía aterrorizado al país.
Era calva, excepto por un mechón de pelo que coronaba su cabeza, negro como la noche y brillante como el ébano.
La bruja se llamaba Sara y hubo un tiempo en el que fue hermosa.
El país en el que vivía desde niña, estaba reinado por un clan de brujas que gobernaban con leyes muy estrictas.
Escogían a sus novicias de pueblos o ciudades remotas y en sus escobas las llevaban a su país, de donde no volvían a salir.
La elección de las novicias era difícil, debían elegir a la más bella entre las vírgenes del lugar y raptarla en la oscuridad de la noche.
La captura de Sara, fue en una noche estrellada, cuando ella, aún niña, en el balcón de su casa observaba el firmamento, prendada por el aroma de las rosas que su padre había plantado para ella y que la rodeaban.
Un fuerte hechizo, hizo  que Sara, sin saber cómo, despertase al día siguiente en el país de la brujas, desconcertada y sin saber siquiera quién era, ni recordar nada de su pasado.
Con el tiempo, fue iniciada en las artes de la brujería. Siempre fue una alumna brillante, aplicada y perseverante. Acataba las leyes y respetaba a sus superioras.
Cuando creció, se convirtió en una bella y hermosa mujer. Sus cabellos eran como el azabache, su piel blanca inmaculada y sus ojos negros, brillantes y profundos. Capaces de enloquecer al más fuerte de los hombres.
La voz melodiosa de la brujita era el más potente hechizo jamás superado.
Un día Sara, fue la encargada de preparar el hechizo para la iniciación de otra novicia recién raptada. Tenía que recoger las hierbas y las demás cosas necesarias para el hechizo.
Iba haciendo el recuento en voz alta y parándose a oler las flores silvestres que bordeaban el camino...
- Una raíz de mandrágora, dos plumas de ave del paraíso... la cola de una salamandra, unas ramitas de tomillo, unas gotitas de sangre de dragón...
Se dio cuenta de repente de que se había alejado mucho de las murallas de su ciudad y se estaba haciendo tarde, pero le faltaban ingredientes y decidió seguir adelante unos minutos; volvería corriendo, se había olvidado su escoba y eso haría más lento el regreso. Pero no podía llegar tarde, ya que si cerraban las puertas y ella no estaba de regreso, sería severamente castigada por la reina bruja por incumplir ciertas leyes y eso atraería la desgracia sobre ella.
Apresuró el paso y llegó al borde de una cascada. El agua caía  desde gran altura, rompiendo sobre las rocas de la base del lago y corriendo saltarina entre ellas. Era tal la transparencia de las aguas y tal el acaloramiento de Sara por el paseo, que decidió darse un baño.
Se desnudó presurosa, deslizando hasta el suelo el amplio manto que la cubría, dejando al descubierto un cuerpo hermoso, de pechos henchidos y oscuros pezones y un liso vientre virginal que acababa en unas largas y hermosas piernas bien formadas.
No sentía pudor de su desnudez y bailó alrededor del agua, sintiéndose feliz, entonando un cántico que traspasó el lago y llegó a oídos de un hombre que paseaba a caballo .
Hechizado por el mágico cántico, el hombre se fue acercando al lago, atraído irremediablemente por aquella voz que rompía la quietud y el silencio del bosque... porque hasta los pájaros cesaron en sus trinos, ante aquella maravilla.
Sara no se dio cuenta de que estaba siendo observada cuando cesó su canto y saltó al agua.
De repente, su intuición de bruja le dijo que estaba siendo observada y giró rápidamente la cabeza, casi dándose de narices con el joven que desde su caballo y en la orilla la miraba casi en trance.
Ella no había visto nunca un hombre, ni tan siquiera sabía que existieran y las leyes no permitían que las brujas se relacionasen con nadie extraño a ellas. La ley era muy clara. La pena, la muerte o el exilio.
Observó atentamente al hombre, mientras en su boca se formaba sin querer una sonrisa, al ver la cara con la que él la observaba.
Era un hombre joven, alto, apuesto, varonil, de profunda y seria mirada, cejas marcadas y una hermosa cabellera oscura. Se sintió irremediablemente atraída por él y con voz cantarina le invitó a entrar en el agua.
Él sin despertar totalmente de su ensueño se despojó de sus ropas y entró lentamente en el agua, hipnotizado por  la mirada de la bruja que le sonreía traviesa y juguetona. No había maldad en las intenciones de Sara, sólo curiosidad por observar de cerca un cuerpo diferente al suyo.
Cuando él se hubo acercado a ella lo suficiente, Sara, alargó la mano y suavemente acarició el vello que cubría el pecho del caballero y siguió explorando lentamente su cuerpo. Rozó con sus dedos su barba, palpó sus carnosos labios y se enredó en sus cabellos morenos.
Las manos de él fueron inevitablemente hacia el cuerpo de ella que no le rechazó, extasiada por el juego y excitada por el contacto de las manos del hombre que recorrían temblorosas y exigentes ya, sus formas.
Él la atrajo lentamente hacía su cuerpo, pudiendo sentir los dos la tibieza de su abrazo y la dureza del miembro de él cuando se acercó a su sexo y sin darse cuenta, se dejaron llevar por la locura del momento, fundiéndose en un profundo e intenso éxtasis.
El dejó oír su voz varonil y profunda: - ¿Quién eres... dónde vives? No te había visto nunca.
Ella le respondió casi en un susurro: -Soy Sara... y quedó callada, pensativa, estaba sintiendo como sus hermanas brujas la reclamaban: - Me tengo que ir, susurró bajando los ojos.
El joven la agarró fuertemente las manos y le dijo: - Prométeme que mañana volverás.
Sara, se soltó rápidamente y le contestó ya fuera del agua y vistiéndose. - Te prometo que mañana volveré.
- Te estaré esperando, te esperaré siempre; le contestó él.
La bruja le sonrió con picardía y desapareció rauda entre la espesura.
Pero Sara no volvió. Fue castigada al destierro y transformada en un espanto del que huían hasta los animales. Era el castigo que marcaba la ley.
Él se quedó esperando de por vida, acudía a diario a la orilla del lago, a buscar a  Sara.
Esperó en vano, pasaron los días, los meses, los años... y él seguiría esperando hasta el último día de su vida.
Todos esos años, Sara estuvo escondida  entre los matorrales y le miraba llorando desconsolada ya que si él la veía convertida en aquel horror huiría despavorido y no volvería a verle más. Quería morir, pero la maldición se lo impedía, no moriría jamás.
El murió un día en el lago, viejo y cansado y  Sara cogió su cuerpo y le dio sepultura debajo de un castaño.
Dicen, cuentan... que una sombra ronda y gime cada noche, perdida en aquellos lares y se le oye decir: - Sara, mi dulce Sara... prometiste volver.
Y que Sara se pronuncia en alaridos de locura contestándole: - Sí amor mío... y volví.
Y colorín colorado... quién sabe si un día esas dos almas se encontraron...


...Y COMIENZA EL AQUELARRE

Sapos, culebras, dientes de tritón
Cantemos junt@s esta canción.
Ojos de salamandra, bigotes de gato
Que aparezcan ahora o mañana sin más tardar todos los relatos.

Verónica.
Natalia.
Gus (mi cuñado)
Mi hermanita Susurros
Yo
San
María Liberona
Medea
Alfredo
Cas
Rosa Desastre
Juan Carlos

22/1/12

CONVOCATORIA PARA EL JUEVES 26

Mis querid@s amig@s:
Este jueves mi querido cuñado me ha encargado la tarea de dirigiros a tod@s por estos lares.
Difícil tarea, pero estoy segura que con vuestra ayuda, un jueves más vamos a pasarlo de maravilla leyéndonos.
Como soy un poco bruja, este jueves vamos a hablar de nosotras. Sí, si. de nosotras LAS BRUJAS.
Hechemos nuestra imaginación a volar y hablemos de escobas, calderos, hechizos, amarres, conjuros y demás potingues.
Así que el próximo jueves 26 quedáis tod@s convocados a mi AQUELARRE.
Espero ansiosa vuestras historias.
Un beso hechizado a tod@s