Cuando con tus manos haces magia, se torna una locura y compartimos en la distancia el mismo sueño y las mismas ganas de morir abrazados en la tempestad de mi cama.
Se embriaga de lujuria mi habitación y soltamos las más terribles fantasías que envenenan mi cabeza con momentos perfectos y algo más.
Cuando haces magia con mi libertad y la conviertes en lo más productivo, logras mi ansiada felicidad y entonces es cuando yo puedo hacer magia y te llevo lejos, trayéndote de nuevo a la más triste realidad.
Es lo que hacen los magos y tú, tú haces magia con tus manos.







