11/1/12

ESTE JUEVES UN RELATO. PROFECÍAS DEL FIN DEL MUNDO

El día amaneció oscuro. Es cierto que llevábamos varios días sin que las nubes apenas dejaran ver el sol, pero hoy estaba especialmente oscuro. Un cielo plomizo lo cubría todo y fuera empezaba a soplar un viento helador que golpeaba sin cesar contra las ventanas.
Nunca me había creído las leyendas ni esas patrañas sobre el fin del mundo. Siempre pensé que no había nada de racional ni científico detrás de esas creencias, pero los sucesos de los últimos meses, me hicieron cuanto menos replantearme ciertas cosas.
Se había registrado una actividad volcánica inusual y los sismógrafos de todo el mundo no dejaban de registrar movimientos sísmicos. Además, los astrónomos daban por hecho una actividad solar anormalmente intensa. Decían que podían interferir en los sistemas de comunicación y los de distribución de energía eléctrica provocando un auténtico caos planetario.
Fuera, comenzaban a caer los primeros copos de nieve arrastrados por la ventisca.
En la televisión, aparecían las imágenes de miles de personas en todas partes del mundo contagiadas por el miedo a los desconocido.  A la muerte. Al fin del mundo.
Todas las religiones llamaban a sus fieles a rezar y esperar el fin de los días.
Los católicos se agolpaban en la plaza de San Pedro, los musulmanes en la Meca y los judíos en Jerusalén.
La paranoia y el caos estaban haciendo mella en este mundo tecnológico y civilizado.
Me asomé a la ventana y vi la calle desierta. Estaba oscuro y eran las once de la mañana.
El viento y la nieve golpeaban con odio la ventana de mi habitación. Me entró miedo y marqué el número de teléfono que me sabía de memoria, pero no había línea. Sólo se escuchaban los chasquidos de la electricidad estática al otro lado del teléfono.
Las noticias que salían por televisión eran cada vez peores. Había saqueos por todas partes. El miedo y la violencia hacían estragos y yo por fin asumí lo inevitable.
Lo que yo negaba, era verdad y jamás hubiera creído que era verdad.
Apagué la televisión y cerré la puerta con llave. Cogí una botella de wisky y empecé a beber. Si el fin del mundo llamaba a mi puerta, prefería no tener que abrir.
Los eflubios del alcohol empezaron a hacer mella entre lágrimas y risas chillonas. Así me quedé dormida.
Desperté en medio de un charco de wisky y apestando a vómito. El despertador del teléfono no paraba de sonar...Yo  escuchaba ese sonido en el fondo de mi cabeza. Pensaba que estaba muerta y que ese sonido era parte de mi vida pasada.
Pero no. Ese sonido era real. Ese jodido sonido me decía que eran las siete de la mañana y que tenía que levantarme para ir a trabajar.
La resaca era monumental y como pude me acerqué a la ventana.
Por desgracia, el mundo seguía ahí fuera, con todos sus problemas y todos sus miedos y yo, con mi hipoteca, mi trabajo de mierda y mi vida sin sentido.
Por un momento, me había hecho ilusiones. Pero... es más difícil que el mundo se vaya a pique por la avaricia de los hombres que por un cataclismo planetario me temo.
En fin, otra vez será.

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20 comentarios:

  1. mi marido dice que de ser cierto lo de la cercanía del fin del mundo, él se sentiría privilegiado de estar ahí, testigo de un evento de tal magnitud. Yo, lejos de entusiasmarme con la idea, prefiero apostar a que este traqueteado planeta en que subsistimos aguante mucho más y de ser posible, logremos corregir el daño que le hacemos. No me tientan cierto tipo de espectáculos en vivo, me quedo con los que imaginan los creativos que vemos en el cine y la televisión.

    Un abrazo juevero con algo de adelanto.

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  2. Que valiente tú marido Neogeminis!!! yo prefiero no pensarlo que me da bastante miedo...
    Un beso

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  3. Pues yo tampoco quiero entradas para ese espectáculo Inma, no me gustaría vivir algo así.
    Triste despertar el de tu protagonista, volver a la cruda realidad duele y en este caso mucho más desupues de la botella que se tomo.
    Sigamos el curso de los días, ya se verá lo que está por venir,
    que se vislumbre un tanto negro.
    Un beso.

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  4. este texto en lo formal está construido de puta madre...en lo anímico, en la ntensidad de la acción...sabes, cuñada, no he podido evitar pensar en algunas cosas que te he leído a cerca de este tema. toda ellas hablan de que cierto canguele sí que te entra...pues bien, considero que has puesto veracidad al texto y que esa veracidad..perdón, credibilidad, y que esta proviene de tus "miedos", entre comillas, claro está...
    medio beso, cuñada.

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  5. San. Creo que algo así no nos gustaría vivirlo a nadie. Los pelos de punta se me ponen solo de pensarlo... besosssssssss
    Cuñado, lo confieso. Miedo, no. Pavor. Vamos que creo que tengo tal paranoia encima que el mes de diciembre de este año no voy a dormir... Besossssssssss

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  6. Brujita eres, que me has puesto pelos como puñales.
    Ayyy ¿qué dirían los Dinos de su fin del mundo, o los del Diluvio o los del fin de la Era Glaciar, o las Plagas de Egipto?
    Ayyy, prespectiva nos falta y memoria, porque de fines del mundo está a topes el mundo.
    Da risa o llanto que caigamos en tamañas patrañas ¿quienes las difunden? Los de siempre, los agoreros que sacan ganancia en rio revuelto o en rio seco con los peces boqueando de miedo.
    El miedo, arma del poder, uyyy !qué miedo!
    Un traguito de wisky sin pasarse, una mirada adelante, un darse un placer y un mirar las cosas más sencillas, con calma.
    Tiempo al tiempo que no es el tiempo del Apocalipsis, noooo.
    Besito y felicitaciones por lo bien escrito de este texto.

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  7. Tienes razón; pero que miedo me has hecho pasar. Espero que no suceda nunca, al menos que yo no lo vea.
    me ha gustado
    Un abrazo

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    1. Brujis: No me deja la posibilidad de dejar comentario, ni siquiera como anónimo, así que te lo dejo en el apartado responder de Carmen Andujar.
      Has descrito de una forma minuciosa y terrorífica los momentos que podrían preceder a la aniquilación total de toda forma de vida. Menos mal que tan sólo fué un sueño bien arropado por efluvios etílicos. No me gustaría vivir ese momento final.
      Un abrazo.

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  8. Increíble tu relato, conmovedor y atrayente del principio al fin. No sé sabe cual de las dos pesadillas es peor si la onírica o la verdadera que vive tu protagonista.
    En fin mientras haya aire para respirar todo puede ser solucionado, prefiero la verdadera y luchar para convertirla en sueño.
    Un abrazo

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  9. Natalia, Carmen, Pepe, Sindel. A mi personalmente me dio mucho que pensar la peli que hicieron sobre el tema. Quizá es que yo soy una paranoica, lo reconozco, pero no os imagináis lo mal que lo pasé los días siguientes. Encima me vi todos los documentales que pillé asi que si tenia paranoia haceros a la idea de lo que pasé...
    Yo sinceramente espero que ese día tarde mucho, mucho en llegar y a ser posible no verlo.
    Besos a todosssss

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  10. Inma tu historia conmueve, detallada en los cambios atmosféricos, en la actitud de los creyentes, en la sensación de pánico de tu protagonista. Me ha enganchado desde la primera línea, tu estilo directo siiiiii plass plasss plasss. Solo esperar que ninguno de nosotros llegue a vivir la extinción del planeta, y que mañana al despertarnos sigamos teniendo nuestra asfixiante hipoteca y nuestra mierda de trabajo que tal como están las cosas no es poco. .Un beso muyyy grande.

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  11. Me ha recordado a la histeria colectiva cuando La guerra de los Mundos de Orson Wells. Si seguimos dando pabulo a las profecias lo mismo alunos si logran tener su propio Fin del Mundo

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  12. Muy bueno, despertarse de una pesadilla para encontrase con otra ¿peor?.
    Gracias por tu visita y tu comentario en mi entrada.

    Un abrazo

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  13. Se te acabó antes la botella de wiski que el mundo y claro el sol no sabia donde esconderse. Si el dia amanece oscuro... sonrie, esa es la profecia mas fiable para seguir viviendo.
    Un beso

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  14. Uff esto es muy real, por desear irse beben o se drogan pero el despertar trae otra consecuencia que tampoco le gusta y asi todo su vida sigue matandose de las dos formas, la real y la ficticia hasta que la ultima acaba con la primera.
    Besos

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  15. A mi no me gustaría vivir esa sensación de ver como todo termina y esperar que me toque... Y ya leído, ya vivido... así que cerraré los ojos y fin...

    Besos!!!

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  16. Pues empiezo a leer tu relato, miro por la ventana y pienso ¿está describiendo el día de hoy? Bueno, no, enciendo la radio y hablan de fútbol (menos mal), mi Nano toca su teclado y canta sus canciones. Parece un domingo de inviero como cualquier otro.
    Me alegro de verte de nuevo por aquí, besos.

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  17. Medea,Manuel, José Vicente, Rosa, Primavera, Matices, Juan Carlos. Que conste que está escrito desde la más de las absolutas de las paranoias jajaja. Soy una paranoica empadernida y reconozco que desde qeu me enteré de la dichosa profecía, no se me va de la cabeza. Sólo espero que a los mayas simplemente se les acabara el papel y por eso dejaran todo en blanco a partir de dicha fecha. La verdad que me viene fatal que se acabe el mundo jeje.
    Besos enormes a todos

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  18. Sabes hermanita?, si no fuera porque nos conocemos como nos conocemos hasta colaría eso de que el relato lo has escrito desde tus paranoias, juas!!!, si imaginaras el día del fin del mundo y lo temieras de verdad yo se bien como lo recibirías y no sería con una botella de Wiski, ni con un vozca con naranja, creo que más bien escondida entre sábanas y bien acompañada, jajajajaja, peor que convincente te ha quedado, eso es cierto, miles de besossssssssssssssss

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    1. Pero como me conoces hermanita jajaja. Así da gusto. Besossssssssssssssssss

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