
Es curioso,
no me había fijado en el nombre del bar. (Seguro que si llego a fijarme no me
hubiera pasado lo que me ha pasado…)
He entrado,
me he sentado en la barra, ya que curiosamente el bar no tenía mesas y he
pedido mi café. Después de diez minutos esperando, aparece el camarero y cuando
le digo…¡¡¡hombre ya pensaba yo que habías ido a Colombia a por el café!!! Va y
me contesta…Más vale tarde que nunca. Y se va.
Me dispongo
a tomar mi café, ¡¡¡por fin!!! Y al mirar veo que tiene un pelo. Le digo al
camarero… ¡¡¡oiga, aquí hay un pelo!!! Y el tío sin inmutarse me contesta…
tampoco es para tanto guapa, que ya se sabe que dónde hay pelo hay alegría.
¡¡¡Qué
alegría ni que coño!!! Tráigame otro café ahora mismo y esta vez, no hace falta
que vaya a ver a Juan Valdés que tengo prisa.
Se me queda
mirando y todo pancho me dice…Tampoco es para tanto. Vísteme despacio que tengo prisa.
Me le quedo
mirando y le pregunto. ¿¿¿Me piensa contestar a todo con refranes??? Y me dice….Ya
sabe, hombre refranero, hombre medido y certero. …Y la verdad señora, quien se
pica, ajos come.
¡¡¡Ay que
joderse!!! Yo solo quería un café y ahora no quiero ni café ni vivir ni na de
na. Me pongo el abrigo y cuando voy a salir por la puerta sale de la barra y me
dice…A enemigo que huye, puente de plata.
Me le he
quedado mirando y le he dicho… Desde luego… si ya lo decía mi abuela, que al
buey por el cuerno y al hombre por el verbo.
¡¡¡Y se me
ha ofendido!!! Yo media hora aguantando sus refranitos y cuando voy yo y le
digo uno va y se me ofende. ¡¡¡Abrase visto!!!
Que el tío
ni corto ni perezoso se me queda mirando el escote y me dice con tono de burla…
A la vuelta de la esquina pueden solucionar su problema, porque ya se sabe que
teta que no abarca la mano, no es teta si no grano.
¡¡¡Eso si
que no!!! Le digo... ¿Qué quieres? ¿Refranes? ¡¡¡Pues te vas a cagar!!!
…Y ahí
empezó todo señor juez. Yo decía uno y él otro. Por ejemplo yo decía…Pensamientos
de hombre pobre, pedos de borrica vieja. Y él me contestaba…La mujer y la
sartén en la cocina están bien.
Yo no tenía
intención de agredirle, lo juro. Es sólo que cuando me dijo muy sonriente que a
la mujer y al papel hasta el culo le has de ver, yo me le quedé mirando y le
dije que hombre largo de pata y estrecho de culo maricón seguro. Y claro se
sintió ofendido y me agarró del culo
para demostrarme su hombría. Intenté zafarme, pero no pude. Así que me acordé
de lo que siempre me dijo mi abuela.
“Hija, no
existe hombre grande que resista patada en los albaidas bien dada”.
Y puse en
práctica el refrán.
Soy culpable
señor juez, lo admito, pero recuerde que juez mal informado, fallo desacertado.
Que justo es el mal que viene,
si lo busca el que lo tiene. Qué no hay palabra mal dicha si no es mal
interpretada y que de sobra es sabido que de puta a puta… taconazo.
Más refraneros en casa de Verónica
Más refraneros en casa de Verónica
Brujis, menudo pelma, y es que los refranes hay para todos los gustos, y al que se encabrona, no se le perdona.
ResponderEliminarPatada donde más duele, no hay quien lo consuele, ni el juez que ha de absolverte sin culpa. Besitos mil antes de abril.
Este camarero, más pesao que uno que lo era mucho jajaja. Por eso tuve que taparle la boca de la única manera que no podía responder.
EliminarBesosssssssssss
Jajaja, que bien te ha quedado la peleilla de refranes. Yo te absuelvo también, porque el camarero lo era a tiempo parcial, ese en su DNI tenía de profesión: refranero.
ResponderEliminarUn abrazo.
Lo tendré en cuenta para decírselo al juez por aquello de la duda.
EliminarBesossssssssss
Buenísimo, jajajja, pero hermanita!!!, como narices se llama el café????, es para pasar de largo, jajajaja, que entre tanto refrán se te ha olvidado contárnoslo o me he perdido yo y no lo he visto?, espera que releo y así me rio otro ratillo, ahhh, mira, yo en tu casa y tu en la mia, jajaja, el chivato del messenger, ups, que leo y vuelvo!!!... pos no, que no lo dices por ningún lado y ahora me pica la curiosidad, jajajaja, miles de besossssssssssssss
ResponderEliminarNo hermanita no lo he dicho. El café se llamaba TODO POR UN REFRÁN. JAJAJA
EliminarPrometo no volver. Palabra de Bruja.
Besossssssssssss
ja ja ja
ResponderEliminarQue buen relato, me he partido de risa con el...
Abrazos
me quede con ganas de saber el nombre del café hasta el comentario de Susurros. Buena melodia encadenada de refranes, digna de pelicula costumbrista!!!.
ResponderEliminarUn beso
Buenísimo, me ha encantado, genial el sentido del humor y la sabiduría en cuanto a refranes, algunos ni los había oido nunca.
ResponderEliminarQuizás para no verte ante el juez tendrías que haberle dicho aquello de "A palabras necias oidos sordos" pero bueno ya puestos en faena hiciste bien en hacerle ver que "cada maestrillo tiene su librillo" de refranes.
Un abrazo
Un buen rato de risas, si señor Inma divertidisimo y muy refranero.¿que sentencia le marco el señor juez?jejeje.
ResponderEliminarUn abrazo.
Vaya camarero, más pesao que una vaca en brazos. La patada en sus pudendas partes está más que justificada. Lástima que no leyeras el nombre del bar, te hubieras ahorrado el desafortunado encuentro con el refranero puñetero. Una magnífica narración, Brujis.
ResponderEliminarUn abrazo.
Ainssss Inma que yo creo que empezaste mal sentándote en la barra mujer, lo propio es hacerlo en un taburete, claro, lo pusiste nervioso, eres una santa, vamos que después de la tardanza del café y la mala leche que tengo hasta que me tomo el primero, al segundo refrán me da que se come la taza y el pelo…vamos que para mí no está eso de que “la paciencia es la madre de la ciencia” o mi pobre y escasa ciencia es huérfana.
ResponderEliminarMe he reído mucho con tu verborrea refranera. Un beso grandote.
Vaya cultura del refrán, me has dejado de piedra. Esto es como la pelea de gallos, a ver quien la dice más gorda.
ResponderEliminarMe ha gustado tu historia.
Un abrazo
Carmen Andujar
Buenisimo Inma, me ha encantado esta dialectica refranera y el terminar toda una sorpresa, ingeniosa, apabullante, los signos de tus relatos habituales.
ResponderEliminarLo he pasado estupendamente leyendo.
besitos
Muy buena y muy real, sí señora.
ResponderEliminarDe oca a oca, de puta a puta, que yo llego más lejos. Me has vencido, a mí tú con tus refranes y tu gracia. Bravo por ti. Un besito y un café, gracias por participar.
y canarero sin fuente, ríase la gente...
ResponderEliminary camarero descarado, en el culo dale con el cardo...
y hay tetas pequeñas, también hay camareros sin recetas...
y en donde se encaja patada, la sonrisa se queda quebrada,,,léase los cataplines...
señor juez, pa puta, ya está usted..
medio beso....
Yo creo que el Señor Juez se habrá divertido mucho con esta historia, es excelente, me pareció muy graciosa la parte en que comienzan a agredirse con refranes.
ResponderEliminarEso sí, decime bien donde es ese bar, así no voy nunca jajaja
Un abrazo.
vaya, vaya que historia suelen suceder con esto de los refranes eeee y yo que andaba medio perdida jajaja... muy curioso tu escrito eee
ResponderEliminarPor una vez (sin que sirva de precedente) me he reido un cuarto de hora seguido, a riesgo de acentuar mis patas de gallo y no me ha importado lo mas minimo ajjajajaajajja, chiquilla dime donde esta ese bar para no ir a tomar un cafelito nunca.
ResponderEliminarUn beso rapidito
Yo, te absuelvo ¡¡¡seguro!!!
ResponderEliminarMenudo cabronazo el camarero refranero.
Divertido, destornillante, y me temo que algo real.
Besos
Una propuesta muy original la tuya, duelo a refranes y mira que no había caído, porque refranes antifeministas hay ... ya los demuestras.
ResponderEliminarDivertido relato. Besos.
¡Por dios, esa mujer no puede paraar!!, incitada por ese maldito camarero "el terror de los refranes"
ResponderEliminarInma me descostillado de la risa, la seguidillla es genial, una detrás de otra in crescendo de la tensión y acción perfecto. Hilarante!!
Te mando un gran beso